21-04-2015

España ocupa el puesto número 13 en el mercado mundial de la música grabada

Nueva edición de ‘Recording Industry in Numbers’

  • Las ventas de formatos digitales superan a las físicas en 20 países
  • El 72 por ciento de los españoles declara que la música “es importante” en su vida cotidiana

España ha de conformarse con el puesto número 13 en la clasificación mundial de los principales mercados discográficos. El país llegó a ocupar la octava plaza a principios del nuevo siglo, pero los 135,8 millones de euros facturados a lo largo de 2014 le colocan por detrás de otras doce potencias; por este orden, Estados Unidos, Japón, Alemania, Reino Unido, Francia, Australia, Canadá, Corea del Sur, Brasil, Italia, Holanda y Suecia. Es solo uno de los datos más significativos entre todas las cifras recopiladas en una nueva edición de Recording industry in numbers (RIN), el informe anual con el que la Federación Internacional de Productores Fonográficos (IFPI, por sus siglas inglesas) traza el mapa numérico del sector en todo el mundo. El RIN, con cerca de 140 páginas,ya está disponible para su descarga en la página web de IFPI.

RIN2015 Cover

 

 

 

 

 

 

 

 

 

      

         El mapa global que dibuja este macroinforme confirma las tendencias que los sucesivos estudios en los principales países han ido esbozando a lo largo de los últimos meses: confluencia en el volumen de negocio entre el mercado físico y el digital y una imparable consolidación del streaming entre las preferencias de los melómanos. Son ya 20 los países en los que los formatos digitales (descargas y escuchas online) superan el 50 por ciento de los ingresos: China (87%), América Central y Caribe (76%), Suecia (73%), Noruega (72%), Estados Unidos (71%), Perú, Tailandia, Dinamarca, Colombia, India, Corea del Sur, Paraguay, Australia, Indonesia, Ecuador, México, Canadá, Singapur, Rusia y Nueva Zelanda.

         Curiosamente, esa cada vez mayor prevalencia del negocio digital no es nada uniforme en el caso de Europa. Frente a los casos referidos en esta lista, en  Alemania, el mercado más poderoso del Viejo Continente, un 70 por ciento de sus ingresos son por la venta de soportes físicos (CD y vinilos). Reino Unido sirve como contraejemplo, con solo un 41 por ciento de su venta son compactos y un dato espectacular: las 15.000 millones de canciones escuchadas en streaming duplican literalmente la cifra acumulada a lo largo de 2013. España experimenta una alentadora mejoría del 15,2 por ciento en los ingresos del sector pero este incremento se produce después de doce años ininterrumpidos de descenso, desde 2001. El mercado físico aún obtiene en España unas cifras significativamente más elevadas que el digital: un 58 por ciento del mercado frente a un 42 del mercado digital. Los 8,1 millones de discos compactos vendidos en España durante 2014 superan con holgura los 7,3 millones de 2013, pero se quedan aún muy lejos de los 10,5 millones acreditados durante 2010, ya en lo más crudo de la crisis económica.

          Frente al estancamiento generalizado de los grandes mercados (Estados Unidos y Alemania crecen dos discretos puntos porcentuales, pero Japón pierde un 5,5 por ciento y Reino Unido y Francia, en torno al 3 por ciento), la mayor pujanza del sector discográfico se vive en Iberoamérica. La región, que ya había crecido un 6,8 por ciento durante el difícil 2013, se apunta ahora un 7,3 por ciento de estirón. Y la mejoría en el caso de los ingresos digitales es de un llamativo 32,1 por ciento, la mayor de todo el mundo. La pujanza de la plataforma de descargas y streaming Claro Música, que opera en 16 países (y goza de gran implantación en México, Brasil, Colombia, Argentina y Perú), está en buena medida detrás de estas cifras.

         Por lo demás, la edición de 2015 de Recording Industry in Numbers ofrece algunas clasificaciones llamativas sobre las preferencias de los aficionados a la música en todo el mundo. La más curiosa es la llamada Artista Global del Año, que se elabora por segundo año sumando los resultados de los formatos físicos, descargas y escuchas en línea. Según esta lista, la favorita de los melómanos en los cinco continentes es Taylor Swift, a la que siguen, por este orden, One Direction, Ed Sheeran, Coldplay, AC/DC, Michael Jackson, Pink Floyd, Sam Smith, Katy Perry y Beyoncé. Esta nómina es mucho más ecléctica que la de los singles digitales más descargados de 2014, con fuerte presencia de la música de baile: los cinco primeros (Happy, de Pharrell Williams; Dark horse, de Katy Perry; All of me, de John Legend; All about that bass, de Meghan Trainor, y Let it go, de Idina Menzel) son los únicos que superan la barrera de los 10 millones de unidades.

         En el caso de los discos más vendidos de 2014, sumando los ejemplares físicos y las descargas digitales, el sorprendente número 1 es la banda sonora de Frozen (Disney), con 10 millones de ejemplares, muy por encima de los 6 millones con los que 1989, de Taylor Swift, obtiene la segunda posición. Un total de 11 títulos consiguieron superar los 2 millones de ejemplares, pero hay que bajar hasta el puesto número 41 para encontrar al primer artista de habla hispana: la colombiana Shakira, que colocó en el mercado algo más de 900.000 copias de su álbum homónimo. Otro dato llamativo: Songs of innocence, de U2, que fue objeto de encendidas polémicas después de que Apple lo ofreciera de forma gratuita a los 500 millones de usuarios de iTunes en todo el mundo, ha despachado 1,1 millones de copias físicas y digitales, lo que le ubica en un discreto puesto número 32.

          Más curiosidades. La canción más shazameada de la historia (identificada gracias a Shazam, la popular aplicación para reconocer canciones en pocos segundos) es hasta la fecha Wake me up, de Avicii, seguida por Blurred lines (Robin Thicke), Somebody that I used to know (Gotye), Let her go (Passenger) y Rather be, de Clean Bandit. Y un dato final que deja abiertas todas las puertas a la esperanza. El 72 por ciento de los españoles consideran que la música “es importante para ellos”, según una encuesta global de IFPI. Solo cinco países de todo el mundo, México (89 por ciento), Brasil (78), Alemania (78), Italia (78) y Gran Bretaña (75), acreditan un mayor índice de melomanía declarada. La música grabada, concluye el RIN, seguirá formando parte esencial de nuestras vidas, ya sea de una manera u otra. Porque la multiplicidad de consumos es una realidad imparable. El 46 por ciento de los propietarios españoles de un teléfono inteligente escuchan música con él, por ejemplo (el séptimo porcentaje más elevado de todo el mundo). Y al tiempo que todo ello sucede con nuestros dispositivos electrónicos, el disco de vinilo vive un repunte insólito, dentro de sus cifras aún modestas. Si en 2006 se trataba de un formato casi a extinguir, con 3,1 millones de ejemplares vendidos en los cinco continentes, en 2014 se adquirieron 23 millones de unidades: casi ocho veces más.

 

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