19-09-2017

La venta de música crece en España aunque el sector prevé retrocesos en la segunda mitad del año

Los soportes físicos se mantienen, con un 32,5% del mercado y un fuerte crecimiento del vinilo
El nuevo reto de la industria es potenciar las suscripciones ‘premium’ para el ‘streaming’

La reactivación económica en España también se consolida en la venta de música grabada. Después de la ininterrumpida sangría que el sector padeció entre 2001 y 2013, la actividad se recuperó con cifras aún moderadas en los tres siguientes años, pero durante el primer semestre de este 2017 ha experimentado un alentador crecimiento del 13,78 por ciento respecto a idéntico periodo del año anterior. En concreto, los españoles invirtieron durante los seis primeros meses de 2017 un total de 83,4 millones de euros en música grabada, frente a los 73,3 millones que se habían contabilizado un año antes. Sin embargo, las previsiones para el segundo semestre son poco optimistas tras las últimas negociaciones con las plataformas de streaming que, en aras de encontrar la necesaria rentabilidad para estos modelos de negocio, podrían conducir a una merma de ingresos en el conjunto del año.

    El éxito inapelable del streaming, el consumo online de música sin necesidad de descargar los archivos, vuelve a estar detrás de estas cifras positivas. Los ingresos por las suscripciones digitales en plataformas como Spotify, Apple Music, Google Play, Deezer, Napster o Amazon Music Unlimited (que acaba de lanzarse en España) han pasado de 17,6 a 24,9 millones de euros en el semestre, lo que equivale a un 41 por ciento de incremento. Los consumidores aplauden así la posibilidad de acceder a catálogos amplísimos, por encima de los 40 millones de canciones, a cambio de una cuota mensual inferior a 10 euros. El futuro del sector en España depende en buena medida de la aceptación de este producto y su crecimiento, una vez que en 2016 se consiguió superar el millón de suscriptores de pago.

    El problema con que se puede encontrar el mercado español proviene del streaming de audio financiado con la inserción de publicidad. En el primer semestre las cifras se mantuvieron estancadas en la misma cifra que el año anterior (15,8 millones de ingresos), lo que anticipa unas previsiones poco favorables en este apartado.  Las recientes renovaciones y revisiones de contratos entre Spotify y las compañías (ya hay acuerdos en vigor con Universal, Sony, Warner Music y Merlín, como representante de las compañías independientes) penalizan el streaming en la modalidad gratuita, que aún goza de gran implantación en España, a diferencia de lo que sucede en los principales países de nuestro entorno.

    En concreto, el Global Music Report 2017 de IFPI revela que el streaming financiado por publicidad solo representa un 2,5% del total de los ingresos por streaming en Suecia, un 4% en el Reino Unido, un 4,8% en Alemania, un 10,2% en Francia o un 16,4% en Italia. La media europea se cifra en un 7,9%. En España, sin embargo, aún equivale a un 31,2% del total, por lo que es de prever que el buen dato global del mercado digital, que en su conjunto crece un 21 por ciento, se vea enturbiado en el balance a fin de año.

 

Vídeos musicales en Internet: la gran brecha

Las visualizaciones de vídeos de música a través de YouTube o Vevo, plataformas gratuitas y financiadas con inserciones publicitarias (video streams), también experimentan una significativa subida del 43,5%, al crecer de 6,5 a 9,3 millones de ingresos generados. Tanto desde Promusicae como en la Federación Internacional de la Industria Fonográfica (IFPI) se recalca la paradoja de que estos videostreams sean la principal fuente de consumo de música, pero solo se traduzcan en un 18% del total de ingresos por streaming. El 96 por ciento de los internautas españoles visitaron el año pasado en algún momento YouTube, y, de estos, el 90 por ciento lo utilizaron para escuchar música, según consta en el Music Consumer Insight Report 2017.

    Este desajuste entre la enorme relevancia de la música en las plataformas de vídeos y el escaso retorno que genera es lo que en el sector se viene denominando “brecha de valor” o, en su terminología anglosajona, “value gap”. Y es el origen de lasreiteradas quejas que importantes músicos han formulado en los últimos meses sobre el funcionamiento de YouTube, Vevo, Dailymotion y servicios similares.

 

Soportes físicos

El otro dato alentador en esta prospección de lo sucedido entre el 1 de enero al 30 de junio de 2017 lo encontramos en los soportes físicos. Sus ventas ya han quedado claramente por detrás de las digitales, pero experimentan un tímido repunte de un 1% (2016 había terminado con una caída del 22%). En concreto, los 26,8 millones generados durante la primera mitad de 2016 han crecido hasta 27 millones en el semestre recién finiquitado. Los CD pierden dos puntos (de 22,9 a 22,4 millones) aunque se vislumbra cierto optimismo de cara a la segunda parte del año ante la inminencia de lanzamientos importantes que suelen gozar de gran acogida en este soporte. Además, se confirma el auge ya no tan anecdótico del vinilo. En esta suerte de segunda juventud, los discos a 33 revoluciones dan el estirón desde los 2,7 a los 3,7 millones en ventas: un 38 por ciento más.

    La evolución sería más favorable en su conjunto de no ser por los DVD musicales, que siguen en caída libre. En este periodo han pasado de generar 1 millón a solo 566.000 euros.

    Así las cosas, se confirma el claro predominio del mercado digital frente al físico en el territorio español, una situación que se intuía en 2015 y se confirmó sin posibilidad de retorno en 2016. En estos momentos, el 67,5 por ciento de los ingresos del sector provienen de la música digital, mientras que los soportes tradicionales han de contentarse con el 32,5 por ciento restante.

    El presidente de Promusicae, Antonio Guisasola, valoró el conjunto de resultados como “alentadores para un periodo del calendario en el que no abundan los grandes lanzamientos” pero se mostró muy cauto de cara al futuro más inminente. “El mercado digital sigue en pleno desarrollo y no está lo bastante maduro como para ser sostenible solo con modelos financiados por publicidad”, advirtió. “Por eso es una muy buena noticia que siga creciendo el consumo de música digital pero necesitamos que se remunere la música de una manera adecuada. Y ello solo será posiblesi los aficionados van pasándose a los modelos de suscripción, que, además de constituir una opción económica, permiten tomar el control y disfrutar de toda la ingente cantidad de música disponible”.

 

El Music Consumer Insight Report corrobora el incremento de consumo de música digital

Coincidiendo con la publicación de los datos españoles correspondientes al primer semestre, IFPI ha hecho pública en Londres la edición de 2017 del Music Consumer Insight Report. Connecting with Music, el estudio internacional elaborado por Ipsos Connect, investiga y actualiza los modelos de consumo musical en los 13 principales mercados globales entre los que se encuentra España. Los datos presentados, procedentes de usuarios de Internet de 16 a 64 años, corroboran un incremento en la utilización de las nuevas modalidades que ofrece el sector. En concreto, el 45 por ciento de los aficionados a la música utilizan alguna modalidad de streaming, un porcentaje que en 2016 se limitaba al 37 por ciento. Además, 9 de cada 10 suscriptores de streaming en modalidad premium aprovechan sus teléfonos móviles para disfrutar de su suscripción.

    España es uno de los países donde los consumidores más utilizan sus smartphones para disfrutar de sus grupos favoritos. El porcentaje ha pasado del 65% en 2016 al 72% en este año, un porcentaje que solo superan los aficionados mexicanos (91%), brasileños (85%), surcoreanos (80%) e italianos (73%), y por encima de suecos (68%), estadounidenses (63%), alemanes (61%), británicos (59%) o franceses (57%).

    Uno de los datos más alentadores de este Connecting with music: The 2017 Music Consumer Insight Report es el gran predicamento de que goza la música entre los más jóvenes, aquellos chicos y chicas de 13 a 15 años. De ellos, el 85% escucha música en streaming (un 79% en vídeo y un 67% de audio). De quienes escuchan streaming de audio, el 37 por ciento es a través de fórmulas de pago y el 63 por ciento, con la modalidad gratuita. Y un dato que avala la viabilidad futura de los soportes físicos: un 37 por ciento de estos jóvenes de 13 a 15 años escucha cedés y un 19 por ciento disfruta del vinilo.

    La investigación de IFPI pone de manifiesto en toda su crudeza, eso sí, esa “brecha de valor” de la que se quejan los artistas con respecto a los vídeos musicales. Casi la mitad (el 46%) de todo el tiempo dedicado al streaming de canciones en el mundo tiene lugar a través de YouTube. En España ese porcentaje asciende hasta el 48%.  Mientras algunos lo emplean para descubrir nueva música, la mayoría (un 76%) lo hacen para escuchar canciones que ya conocen. Y todo este consumo solo genera, como puede verse en las cifras del primer semestre, un 18% de los ingresos en España.

    Además, la piratería digital sigue siendo un problema muy relevante para el sector. Un 40% de los usuarios accede a música ilegal, incluso en estos momentos en que el streaming goza de tanta implantación y multiplica sus usuarios en las modalidades premium. El nuevo gran enemigo para la industria es el stream ripping o transformación de canciones en streaming para convertirlas en archivos descargables y permanentes en el ordenador o dispositivo del usuario. Esta práctica la realizan ya el 35% de los usuarios de Internet (un 30% en el estudio de 2016), con el agravante de que el índice se dispara hasta el 53% en el caso de los internautas de entre 16 y 24 años.

 

Enlace a la infografía mercado de la música:

 

Enlace de descarga del informe IFPI:

 

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