01-04-2020

La industria discográfica española verá truncada la recuperación iniciada en los últimos años

2019 se cerró con unas cifras de crecimiento muy positivas pero se prevén más de 100 millones de pérdidas por la crisis del coronavirus

Promusicae solicita al Gobierno medidas urgentes y específicas para el sector

La crisis por la pandemia del coronavirus se cobrará una factura de al menos 100 millones de euros de pérdidas directas en el caso de la industria discográfica española, según un informe interno que ha elaborado esta misma semana Promusicae, la patronal que aglutina en España a más del 95% del sector. Este descalabro económico directo será aún mayor si se produce una más que previsible recesión económica durante los meses posteriores al final de la pandemia sanitaria y podría suponer unas pérdidas de más de un tercio de la facturación del sector en 2020.

Promusicae, que ha anunciado hoy los resultados de 2019 por la venta y consumo de música grabada en España, ha hecho llegar las conclusiones de este análisis al Ministerio de Cultura y Deporte y reclama al ejecutivo un fondo de compensación que cubra las pérdidas ocasionadas, además de diversos estímulos fiscales, créditos blandos y campañas de promoción de la música para amortiguar el duro golpe que el virus también le ha asestado a la industria fonográfica.

 

Una industria importante para la economía española

La industria de la música en España cerró 2019 con una facturación total de 296,4 millones de euros en ventas de música grabada, lo que significó un incremento del 22,5% con respecto al año anterior, continuando así con la recuperación del sector iniciada en 2014.

 

El mercado digital ya representa en la actualidad el 75,3% del consumo en España, lo que supone la suma de 223,3 millones. Los ingresos que llegan del uso de las plataformas de streaming suponen el 95,4% del total digital (213 millones). Buena parte de este éxito lo tienen las suscripciones de pago en las plataformas de streaming de audio, que acumulan ya más de 3 millones de suscriptores, y que logran crecer un 34,9 % respecto al año anterior y suponen el 53,7% del total de las ventas de música. Pero tampoco se quedan atrás los ingresos por la música que ofrecen financiada por publicidad que crecen un 27,9% y los que proceden de las visualizaciones de vídeos que también son financiadas por la publicidad, en plataformas como YouTube (un 21% más que el año anterior).

 

Lejos de resentirse ante el empuje digital, durante el pasado ejercicio el mercado físico creció un 7,2% y supone una facturación de 73,1 millones del cómputo total. Destaca el mantenimiento en ventas del CD como soporte preferido, sin embargo, sorprende el nuevo repunte del vinilo. Uno de cada cuatro discos físicos vendidos en España gira a 33 RPM. 

 

A pesar de no haber llegado aún al 50% de la facturación del sector en 2001, estos resultados llegan después de largos años de reconstrucción del mercado por una industria que además había sido golpeada muy duramente por la piratería y significaban volver a sacar músculo en el conjunto de la economía española. Sin embargo, la alegría ha durado poco al ver tambalear todo lo logrado ante la expectativa de enfrentarse a una nueva crisis. Una nueva situación desconcertante para el sector que necesita de una inmediata actuación, si no queremos perder de golpe 6 años, o más, de recuperación.

  

El impacto negativo del coronavirus en la música

“La crisis del coronavirus ha impactado negativamente en nuestra actividad y nos frenará abruptamente. Tal como muestran las cifras que hoy publicamos, 2019 ha sido un año favorable para la venta de música, y especialmente para la música en español, algo que había generado un enorme optimismo en nuestro sector, pero desgraciadamente nos ha durado poco. Todas las fuentes de ingresos de los productores discográficos se van a ver seriamente dañadas como consecuencia de la actual situación. El daño será particularmente severo en el caso de la venta de soportes físicos (cedés y vinilos), directamente afectadas por el cierre de las tiendas de música, en un momento propicio para los nuevos lanzamientos, donde se estima perder la mitad de la facturación, unos 40 millones de euros en el conjunto del año” declaró Antonio Guisasola, Presidente de Promusicae. Y continuó, “Las pérdidas en las plataformas de streaming serán al menos de 50 millones; en el caso de las suscripciones, la caída prevista romperá de golpe con la tendencia de fuertes crecimientos de los últimos años”.

 

En contra de lo que pudiera pensarse en un primer momento, el confinamiento no ha disparado los ingresos por escuchas. Según la información facilitada por la empresa de estudios de mercado Gfk, en la primera semana de Estado de Alarma se produjo una caída del 11% en el consumo de música en streaming, un fenómeno que ya ha sido observado también en Italia y otros países en situación de confinamiento.

 

El impacto en otras vías de ingresos, como las sincronizaciones (utilización de música en publicidad o creaciones audiovisuales), los ingresos por conciertos, patrocinios o licencias, venta de merchandising, o los relacionados con las giras de sus artistas podría representar varios millones de euros más en la factura, mientras por el cierre de discotecas, bares, pubs, hoteles o tiendas con el Estado de Alarma y el descenso de los ingresos de publicidad, los derechos de propiedad intelectual por comunicación pública podrían sufrir una caída de 12 millones de euros.”.

  

Medidas paliativas y campañas promocionales

El sector de la música grabada ha hecho llegar al Gobierno una serie de propuestas –de carácter urgente a corto plazo, y más amplias con vistas al medio y largo plazo – para suavizar el impacto de esta crisis. Los productores reclaman un fondo de compensación del Estado que cubra a las empresas del sector las pérdidas ocasionadas por el cierre de las tiendas de música y por la cancelación o aplazamiento de producciones y lanzamientos discográficos. Además, una línea de crédito de 15 millones a través del Instituto de Crédito Oficial (ICO), sin intereses y con dos años de carencia, para tiendas de música y pequeñas y medianas empresas del sector. También se sugiere una reducción del Impuesto de Sociedades durante al menos los dos próximos años, así como ayudas al pago de alquiler para tiendas y pymes que hayan sufrido una merma en sus ingresos superior al 50 por ciento.

 

Desde una perspectiva más proactiva, se propone la creación de una campaña de promoción de la música, que está demostrando su lado más solidario por la infinidad de manifestaciones espontáneas que han surgido desde el primer día de confinamiento, para recuperar el hábito de pagar por disfrutarla. Esa campaña podría incluir un “bono cultural” financiado por el Estado, a la manera del caso italiano, con el que los jóvenes puedan invertir en bienes culturales, la música grabada entre ellos.

 

Con más largo alcance, Promusicae propondrá al Ejecutivo que se incentive la producción musical con subvenciones, como sucede en otros sectores. Estas ayudas públicas deberían cubrir tanto las actividades de producción como de promoción. Igualmente, se sugiere implantar líneas de ayuda a la internacionalización de los artistas españoles a través de giras promocionales.

 

Infografía Mercado Música Grabada de España 2019

 

 

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